Acompañamiento seguro de niñas, niños y adolescentes en Internet
Esta guía busca ayudar a madres y padres a comprender cómo funcionan los riesgos reales en internet y qué acciones concretas pueden tomar para proteger a sus hijas e hijos, sin vigilancia excesiva o castigo.
6–10 AÑOS · Prevención y límites claros
A esta edad, niñas y niños aún no distinguen bien entre un adulto confiable y uno con malas intenciones. La prioridad es enseñar límites corporales y digitales, y reforzar que siempre pueden pedir ayuda.
Mensajes que deben repetirse con frecuencia:
- Nadie puede pedirte fotos de tu cuerpo ni por juego.
- Si alguien te hace sentir raro o incómodo, puedes decirme sin miedo.
- En internet no todo el mundo dice la verdad sobre quién es.
Acciones concretas para madres y padres:
- Crear cuentas junto con el menor y explicar para qué sirve cada red.
- Desactivar mensajes privados y comentarios abiertos.
- Revisar aplicaciones instaladas de forma visible y explicada.
11–13 AÑOS · Conciencia y protección activa
En esta etapa comienzan la curiosidad, la búsqueda de validación y el uso más autónomo del celular.
Aquí es clave explicar el grooming y la manipulación emocional.
Conversaciones necesarias:
- ¿Qué es el grooming y cómo los adultos se hacen pasar por jóvenes?
- ¿Por qué pedir secretos es una señal de peligro?
- ¿Qué hacer exactamente si alguien pide fotos? no responder, guardar evidencia y avisar.
Señales de alerta que requieren diálogo:
- Cambios bruscos de humor después de usar el celular.
- Borrado constante de chats o uso de cuentas ocultas.
- Miedo o nervios al recibir mensajes.
Las y los adolescentes ya toman decisiones propias. El rol del adulto es acompañar, no controlar. La información clara reduce riesgos reales.
Temas que deben hablarse:
- Consentimiento digital y límites personales.
- Riesgos reales del sexting, incluso con personas conocidas.
- La imposibilidad de borrar una imagen una vez compartida.
- Que pedir ayuda nunca traerá castigos.
Acuerdos familiares :
- Avisar si alguien pide fotos o conversaciones privadas.
- No reenviar imágenes íntimas de otras personas.
- Acompañamiento inmediato si algo sale mal.
¿Qué hacer si detectas una situación de riesgo?
- Mantener la calma y no culpar al menor.
- Guardar capturas, enlaces y nombres de usuario.
- No obligar a borrar mensajes o imágenes.
- Reportar en la plataforma y ante la Policía Cibernética.
- Buscar apoyo psicológico si es necesario.